Estudios del ciclismo relacionados con la salud

En este artículo vamos a hablar de cómo el ciclismo practicándolo de una forma moderada puede ayudar a mejorar la salud.  Para practicar este deporte es necesario utilizar los grandes músculos esqueléticos con un patrón rítmico, alternando periodos de trabajo activo y de descanso.

Los periodos de descanso más largo se suelen producir en las zonas urbanas, ya que tendrás que pararte por los semáforos, bajar cuestas o frenando para incorporarte a otra via, por ejemplo. Estos periodos te van a permitir recuperarte los niveles de energía de cuando estas en activo y mitigar el gasto energético que se produce en esta fase. Al mismo tiempo, se recorre largas distancias gracias en gran medida a la eficiencia de la bicicleta a la hora de desarrollar la energía humana en la máquina.

Casi el 70% del peso corporal es distribuido en la bicicleta entre el sillín, el manillar y los pedales por lo que la fuerza que tienes que emplear para avanzar son muy reducidas a las necesarias cuando caminas o corres. El consumo de energía por parte de un ciclista se va a ver afectado por una serie de factores: la velocidad a la que circulas, el estado del camino, la condición física, las posibles cuestas del trayecto, y el viento.

Realizando pruebas en el laboratorio es relativamente sencillo medir el consumo de energía, ya que al estudiar la necesidad de respirar con una mayor fuerza, sin llegar a perder el aliento, se considera que es el ritmo apropiado para mejorar la salud sin sufrir riesgos innecesarios. El practicar el ciclismo de forma habitual para distancias relativamente cercanas, representan alrededor del 60% del VO2máx (indica el máximo consumo de oxígeno, esta es la medida estándar de la capacidad aeróbica). Estos niveles de actividad son más que suficientes para obtener mejoras significativas en la aptitud física en un periodo de tiempo relativamente corto. Paris_bici-uakix

¿Qué tipo de pruebas existen?

Hay muchas pruebas en la actualidad que puedan comprobar la afirmación de que el ciclismo tiene un impacto en la salud en el largo plazo. Los estudios epidemiológicos , estudios cohortes de personas que realizan un mayor tiempo el deporte y compara las diferentes relaciones que existen entre las variables que poseen en si mismas una fuerte evidencia de relación entre la salud y el ciclismo.

El estudio más importante ha sido llevado a cabo por investigadores de Copenhague y las conclusiones son las siguientes:

Las evaluaciones en la percecpión de la salud teniendo en cuenta factores como la presión arterial, el colesterol, el IMC (índice de masa corporal) y los diferentes riesgos para la salud como el tabaquismo han hecho que los investigadores llegasen a la conclusión de que “Incluso después de ajustar otros factores de riesgo, aquellos que no hicieron la ruta al trabajo en bicicleta han experimentado una tasa de mortalidad un 39% superior a las personas que si fueron a trabajar en bicicleta.” Este hallazgo es muy importante ya que ofrece la evidencia de que las personas que realizan ciclismo de una forma regular es bastante probable que la tasa de mortalidad sea inferior a aquellas personas que no practican ciclismo de forma habitual, independientemente de que hagan o no otro tipo de actividad física.

Ensayos realizados aleatoriamente de los efectos de las bicicletas en la condición física, la salud y la mortalidad.

Los ensayos realizados de forma controlada (donde se compararon una parte del grupo que realizan la acción y otra parte que esta para su estudio sin realizar la actividad) han proporcionado la información más fiable para los efectos de realizar la actividad física.

En los últimos años este tipo de ensayos ha sido muy común para poner a prueba los efectos en el estado físico del ciclismo, un grupo de investigadores holandeses han demostrado que el tener la bicicleta como parte de nuestra actividad diaria puede desarrollar mejoras en nuestras aptitudes físicas como posibles ejercicios de formación específicos. Cuanto mayor sea la distancia total recorrida en bicicleta (prueba realizada durante 6 meses a un grupo de personas escogidas al azar y que no habían practicado ejercicio de forma intensiva en los 6 meses anteriores) mayor es el aumento de energía máximo y aumento de la capacidad respiratoria.  Para las personas estudiadas con un nivel de actividad física bajo, el realizar un simple trayecto de 3 kilómetros al día unas 3 veces a la semana consigue mejorar su rendimiento físico de una forma muy considerable. Esto coincide con resultados obtenidos de otros estudios donde se trataba la capacidad respiratoria de los individuos y se demostró que aquellos que tienen una alta capacidad respiratoria muestran un menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares.

Beneficios de la bicicleta

Un estudio realizado a personas que no han sido deportistas y han aceptado utilizar la bicicleta al menos cuatro días a la semana ha demostrado que lo mayores beneficios del uso de la bicicleta se encuentra cerca de la fecha de inicio del estudio.

La grasa del cuerpo se redujo de una forma considerable entre la mayoría de los voluntarios que tenían sobrepeso u obesidad (59% de los voluntarios). La pérdida de grasa fue entre 2 y 3 kilos durante el periodo de estudio, esto nos dice que el balance en la energía del cuerpo está cambiando, por lo que es más fácil controlar el peso si continúan practicando con la bicicleta.

La fuerza en las piernas aumento para todo el conjunto de la población sometida al estudio, este aumento muestra una progresión durante todo el periodo del estudio, alrededor de un aumento del 8% en los dos primeros meses y un 16% en la conclusión del estudio (6 meses). Aquellos que realizaban una media de más de 30 kilómetros semanales tienen un aumento de la fuerza en las piernas más significativo.

El estudio también  obtuvo información sobre los cambios en la percepción de bienestar, la confianza en sí mismo y la tolerancia al estrés, todos estos datos se vieron mejorados de forma significativa por el conjunto de población que está realizando el estudio, así como la mejora en el sueños y una serie de problemas médicos que se van reduciendo.